Biblia Viva

...la Biblia de Jerusalén

II Crónicas 2, 4-12

4 La Casa que voy a edificar será grande, porque nuestro Dios es
mayor que todos los dioses.

5 Pero ¿quién será capaz de construirle una Casa, cuando los cielos y
los cielos de los cielos no pueden contenerle? ¿Y quién soy yo para
edificarle una Casa, aunque esté destinada tan sólo para quemar incienso en
su presencia?

6 Envíame, pues, un hombre diestro en trabajar el oro, la plata, el
bronce, el hierro, la púrpura escarlata, el carmesí y la púrpura violeta, y que
sepa grabar; estará con los expertos que tengo conmigo en Judá y en
Jerusalén, y que mi padre David ya había preparado.

7 Envíame también madera de cedro, de ciprés y algummim del
Líbano; pues bien sé que tus siervos saben talar los árboles del Líbano, y
mis siervos trabajarán con tus siervos,

8 para prepararme madera en abundancia; pues la Casa que voy a
edificar ha de ser grande y maravillosa.

9 Daré para el sustento de tus siervos, los taladores de los
árboles,

20.000 cargas de trigo, 20.000 cargas de cebada, 20.000 medidas de vino y

20.000 medidas de aceite.»

10 Juram, rey de Tiro, respondió en una carta que envió al rey
Salomón: «Por el amor que tiene Yahveh a su pueblo te ha hecho rey sobre
ellos.»

11 Y añadía Juram: «Bendito sea Yahveh, el Dios de Israel, hacedor
del cielo y de la tierra, que ha dado al rey David un hijo sabio, prudente e
inteligente, que edificará una Casa a Yahveh y una casa real para sí.

12 Te envío, pues, ahora a Juram Abí, hombre hábil, dotado de
inteligencia;